Кодировка El peso y la dura opresión de la costumbre
Seguir

Recibe una nueva publicación semanal en tu buzón de Correo electrónico.

El peso y la dura opresión de la costumbre

costumbre¿Tiene la costumbre un efecto de peso y opresión sobre el ser humano? Lo que se plantea en este muy resumido artículo es de si la costumbre o hábito de proceder o pensar de alguna manera, nos ofrece un importante paso hacia atrás como civilización. De hecho bastantes buenos clásicos del pensamiento universal lo notaron hace tiempo. El problema es que no leemos a esos clásicos por falta de tiempo u otras causas. Veremos una sucinta sinopsis de lo susodicho.

   Aunque el hombre que introdujo el concepto de ensayo (Michel de Montaigne) no fue el primero quien hablo de este grave problema, sí que hablo muy claramente apropósito del asunto que tratamos: “…el habito adormece la vista de nuestro juicio”. León Tolstoi, en una de las mejores obras literarias de todos los tiempos “Anna Karenina” seguía su estela cuando declaro que “no hay condiciones de vida a las que un hombre no pueda acostumbrarse, especialmente si ve que todos a su alrededor lo aceptan.” Marcel Proust ha ido algo más lejos, explicando que “la constancia de un habito suele estar en relación con su absurdo” y que “las cosas brillantes solemos hacerlas de repente”. Fue muy profundo en este sentido y elucido el asunto aclarando que solo analizamos críticamente lo nuevo, lo que introduce una notas “mágicas” en nuestra sensibilidad, o algo que nos sorprenda. Y tenía razón a mi parecer, especialmente cuando una conducta antigua lo damos pos sentada solo porque es así desde hace mucho tiempo. Pocas veces nos detenemos a pensar sobre la absurdez de tal acto o costumbre. Los ejemplos se dan por miles y estoy seguro de que cada uno de Ustedes ha tenido que cuestionarse sobre algo, al menos intrínsecamente.marketing y dinero

Dinero, costumbre y marketing

Luego, si de la costumbre hablamos, ¿de que no se podría convencer a un hombre si se toma suficiente esfuerzo y tiempo? Es decir, con la ayuda de la constancia y la costumbre. Especialmente cuando hay dinero de por medio. (¿Hacen falta ejemplos? Y no me refiero solo a los partidos politicos.) Y cuando hay dinero de por medio la gente cándidamente creen que detrás del dinero hay un profundo análisis con los posibles daños colaterales excluidas. Que detrás del dinero hay estabilidad y es esa misma fe que paradójicamente a veces les salva. Da igual si de camino se destruye el medio ambiente o ocurra cualquier otra cosa dañina, pues ya los antiguos griegos observaron que no hay beneficio que no produzca perdida.

  ¡Déjalo que se acostumbra y ya será nuestro! – oiréis algún camello astuto planear su macabro plan de venta de drogas. ¡Dejémoslos que se acostumbren y ya serán nuestros! – oiréis a un “buen” especialista de marketing. ¿Que marketologo os contara por ejemplo el otro aspecto de la compra: que será la misma costumbre la que hará que os aburráis del objeto, y que por el contrario su falta os dará una sensación de ansiedad, como si deberíais tenerlo del oficio?marketing

Como podríamos ser…

Fiodor Dostoievski en su obra sobre la cárcel (Recuerdos de la casa muerta) y como uno de los mejores conocedores de un alma humano, consideraba al hombre “la creatura que a todo se acostumbra”. Además apreciaba la costumbre como el motor principal de la sociedad. A lo mejor es así como se puede explicar la perpetuación de un sistema totalitario u opresivo. La conclusión a este pensar lo expresara mejor que nadie Oscar Wilde: “La experiencia no tiene valor ético, es simplemente el nombre que damos a nuestros errores. Demuestra que el futuro será idéntico al pasado”.

De hecho las ideas que mejor prosperan suelen ser aquellas que conservan un sistema social, y según Emil Cioran “no son los males violentos los que nos marcan, sino los males sordos, los insistentes, los tolerables, aquellos que forman parte de nuestra rutina y nos minan meticulosamente con el tiempo”. 

   Y si hablamos de la gobernación humana en general, la sola idea de estar sometido a una autoridad severa esta tan arraigada por la costumbre que ya nadie intenta – aunque sea – cuestionarla. Y lo digo sin ser anarquista. El hombre se olvidó de su natural libertad, corroído por la perpetuidad de la opresión. Casi nadie se interroga aquello de Shakespeare: ¡que solo sabemos cómo somos, y no como podríamos ser!

                                                                                                   Autor anonimo de www.pensadores.live

¿Qué es la esclavitud legalizada y porque lo mantenemos en secreto?  Pinchar aquí (o en las palabras “esclavitud legalizada”).

Facebook Comments