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¿Amamos la mentira y odiamos la verdad?

amor a la mentira
¿Verdad inconveniente o mentira tranquilizadora?

   ¿Amamos la mentira y odiamos la verdad? Si amamos a la mentira significa que odiamos a la verdad. Veremos si es así. Schopenhauer sostenía en sus “Aforismos” que la superioridad espiritual  de otros ofende a un hombre corriente con su sola presencia. En este sentido, además, una antigua cita en latín reza: “Omnis stulticia laborat fastidio sui”. Se traduciría algo como: “cualquier necedad sufre de repugnancia hacia sí misma”. La verdad muchas veces va contra la psicología, y la Historia abunda en ejemplos (articulo ¿Qué es la verdad? de nuestra página). Con lo cual suele ser odiada, a diferencia de la mentira, pues “si mi modo de vida es erróneo, será que soy mala o mal informada persona” – parece concluir el subconsciente su veredicto. Por otro lado, el conocido existencialista Andre Gide en “Los monederos falsos” constataba que “en una sociedad que todos son fulleros y trúhanes, una persona honrada produce la impresión de charlatán”.

 

feliz envidiosoEspiritual o la alegría de la desgracia ajena

  Es más, la superioridad espiritual parece insultar nada más que con su sola presencia, especialmente en un ser sincero que desprecia la mentira. Y en este preciso punto entramos de nuevo en Schopenhauer, quien acertadamente observo que si un ser humano en la conversación con otro observa su inferioridad espiritual, pues cree que el otro también repara en lo limitado y ahora intelectualmente humillado que esta el primero. Aunque cree que el observador lo mantiene en secreto, lo cual suscita más su odio. Este sería el motivo por el cual una inferioridad – sea intelectual, sea espiritual – son tan bien recibidas, pues halagan con esa tan agradable sensación interior de que somos tan… grandes… Nietzsche entendió todo esto también, cuando se fijó en que a las personas de elevadas virtudes se les castiga más que a cualquier otra, y que diferenciarse engendra el odio de las mayorías. En otra ocasión volvió sobre el tema y aconsejo mantenerse lejos de aquellos que tienen alto parecer sobre su sentido moral, pues si trincas a estos con cualquier memez – se convertirán en tus difamadores y vituperadores instintivos y no les importara hacer uso de la mentira mientras tanto. Lo mismo un viejo refrán alemán dice que jamás nos alegramos tanto de una desgracia ajena, como cuando esta le ocurre a alguien a quien envidiamos.

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envidia

¿Envidia?

    Hermann Hesse en una de sus cartas inéditas reconocía que jamás le han pitado por un asunto banal, tonto o fútil (nisiquiera se pita tanto por la mentira), sino que cuando lo han hecho ha sido por algo que más adelante se ha visto acreditado. Además, si tomamos en cuenta el aspecto psicológico de que cuando le hablas a un interlocutor de una positiva virtud nueva, también le hablas de un antiguo defecto. Si a este hecho unimos el narcisismo y el ego insultado, podríamos averiguar las causas de unos millones de enojos diarios. Cosas peores podríamos contar si ya tocamos la envidia. Se han visto gentes, que por admirar en otro una alta cualidad que estima más suya (audacia, valor etc.): son propensos hasta un despecho harto apasionado. Michel de Montaigne ejemplificaba para esta situación el caso del Betis y Alejandro Magno. Alejandro,al hacer cautivo al Betis, y por odiar la justa causa y heroicidad de este le torturo de un modo tan vergonzoso que hasta la historia por lo general lo calla, por no hablar de las peliculillas hollywoodienses que suelen vender la mentira en su forma mas “bonita”. No paro aquí el “gran” Alejandro, sino que sacio su sed de venganza matando a cada soldado y haciendo esclavos a 30 mil viejos, niños y mujeres de este bravo pueblo.

odian la luz

El odio al hombre justo

   El gran poeta de la antigüedad Petrarca se preguntaba ¿porque cuando alguien quiere salirse del rebaño se vuelve tan odiado? ¿Será porque la gente instintivamente prefieren que ya que erraron ellos y hacieros uso de la mentira, pues que lo hagan todos? Es posible. ¡Eso aparte del hecho constatado por algunos pensadores de que la bajeza quema!

   Dostoievski por ejemplo afirmaba que el hombre gusta de la caída y deshonra del justo. La Biblia dice que esto mismo también le ha ocurrido a Jesús de Nazaret (Juan 8:45) quien mas odiaba la mentira, y fue muy clara en el asunto que tratamos: “Porque todo el que hace lo malo odia la Luz, y no viene a la Luz para que sus acciones no sean expuestas.” (Nueva Biblia de los Hispanos, Juan 3:20.) Aun antes Confucio describía un caso de un juez honrado y que despreciaba la mentira, quien tenía problemas por ser honrado y quien fue preguntado de porque no se va de este reino. Con lo cual el juez les contesto que se vaya donde se vaya, si sirve con honradez le echaran de su puesto 3 veces. ¿No les parece que no cambio nada en este sentido?

                                                                                                                                                Viorel Tsiple

Autor de El libro negro de las carceles 

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